Una cuenta bancaria acaudalada será la clave de la felicidad para algunas personas; para otras será alternar entre mares, montañas y desiertos con frecuencia y habrá otro grupo que se conforme con una casa apartada de la bulliciosa ciudad para sentir la plenitud. Hay muchos modos de transitar la existencia y sentirse bien con ello, pero ¿qué dice la ciencia al respecto? ¿Existe una fórmula de la dicha en este planeta?
Un estudio indica que el cuerpo brinda oportunidades para vivir más años según lo que comemos y a qué edadUn estudio se propuso comprender qué era aquello que contribuía a una trayectoria feliz: si la casa grande y la riqueza monetaria eran suficientes o si en realidad lo era viajar por el globo y enfrentarse a aventuras ininterrumpidas. También averiguaron si el bienestar radica en una relación estable y un hogar acogedor o si se trata más bien de adoptar hábitos sostenibles y cuidar el entorno y sus recursos para las generaciones futuras.
Los cuatro modelos del bienestar
El informe publicado en la revista Journal of Happiness Studies con el título de “¿Qué vida te hace feliz? El dividendo de satisfacción de la vida próspera, emocionante, acogedora y sostenible”, el equipo de investigación, dirigido por el científico Jan Delhey, de la Universidad Otto-von-Guericke de Magdeburgo (Alemania), analizó datos de un estudio de panel alemán a gran escala.
Participaron más de 3900 voluntarios en el conjunto de datos y en él se incluyó un cuestionario en el que debían responder al grado de contento con su día a día actual a través de una escala de cinco puntos que oscilaba entre 0 (extremadamente insatisfecho) y 4 (extremadamente satisfecho). Además, los investigadores identificaron cuatro estilos diferentes:
- Modelo próspero: una cotidianeidad llena de prosperidad y éxito.
- Esquema emocionante: una experiencia llena de vivencias y placeres hermosos.
- Forma acogedora: un ritmo sin estrés y lleno de equilibrio interior.
- Estilo sostenible: una conducta llena de respeto por la naturaleza y el medio ambiente.
Resultados y diferencias generacionales
Los participantes debían identificarse con alguno de este tipo de perfiles en una escala de seis puntos. Además, completaron cuestionarios adicionales sobre sí mismos y sobre la importancia que les daban tener una concepción de la realidad. Los resultados fueron tan variados como maneras existen para vivir.
En general, la complacencia vital promedio de los voluntarios alemanes fue de 2.68 sobre un máximo de 4, lo que representa alrededor del 67 % y los análisis estadísticos mostraron correlaciones positivas entre los cuatro estilos de vida y la satisfacción vital. Las relaciones estadísticas fueron prácticamente iguales para una biografía próspera, emocionante y cómoda. Sólo para una opción sostenible fueron notablemente menores (pero aún positivas).
Esto significa que lograr una meta próspera, emocionante y cómoda puede contribuir por igual a la felicidad y al regocijo. Al analizar los diferentes grupos de edad, se demostró que la etapa cronológica también influye. Para las personas jóvenes de entre 18 y 29 años, un día a día emocionante les proporcionó la mayor gratificación. Sin embargo, para los adultos mayores de 65 años, una rutina cómoda les brindó mayor satisfacción.
En conjunto, los hallazgos del estudio ofrecen una perspectiva importante: existen varios conceptos vitales que pueden conducir a una existencia feliz y plena. Lo importante es comprender uno de ellos. Por ejemplo, si no es posible vivir de forma próspera debido a restricciones financieras (por ejemplo, un trabajo mal remunerado), puede ser lógico centrarse en una estancia cómoda para ser feliz en lugar de soñar con hacerse rico algún día.